“El banco del tiempo”

¡Que todos estamos aquí de paso! lo sé, ¡que todos tenemos las ganas de conseguir el mundo y llegar a lo mas alto! también lo se. Pero…. Todo aquello que nos enseñaron de pequeños, todo aquello del sacrificio, luchar por el trabajo y esfuerzo, con adaptarte a todas las circunstancias.

Ser mujer auto suficiente porque no tienes que depender de nadie, no quieres ser una mujer florero  y ser la más trabajadora, la más ordenada, limpia y mejor madre, esposa etc..

Vas por la vida corriendo por alcanzar todo eso que escuchabas de pequeña para conseguir el sueño de ser la princesa de los cuentos de hadas, vendrá el príncipe y será una vida maravillosa. ¿Que contradicción no? pues así es como nos han hecho sentir toda la vida a muchas mujeres de esta generación. Vas por ella corriendo por alcanzar todo eso y en camino se va quedando, los años y el tiempo.

Saltas obstáculos, corres tanto que se te olvida  vivir.

Cuando tropiezas, te levantas sin mirar atrás siempre adelante, buscando aquello que te prometieron.

Vas haciendo paradas diciendo esta es la mía.

!Que equivocada estás¡

Vuelves a caer y otra vez levantarte, como siempre sin mirar atrás, no hay que perder tiempo, solo correr  hacia una meta que no sabes cual es.

Pasan los años ya no hay fuerza para correr.

Cuando te sientas en el banco del tiempo,

cuando paras un momento a coger aire, es cuando te das cuenta que todo aquello que buscabas y no encontrabas ,esa  seguridad, fuerza, riqueza ,es la que fuiste cosechando caída tras caída.

Ahora te das el tiempo suficiente para mirar atrás sin rencor, sin enfados,,porque no conseguiste tu sueño, de querer ser como los demás, no sentirte distinta ni fuera de lugar.

De romper estereotipos y cargar con esa mochila de culpabilidad, del sufrimiento que podría tener la familia.

Sentir que de alguna manera estaba en deuda con todos ellos, no querer defraudarles.

Siempre pensando que los actos serían equivocados para los demás, aún así seguía el camino a delate porque ese no era mi lugar.

Hoy sentada en el banco del tiempo,he podido ver…

que mi sueño lo fui cumpliendo poco a poco, en cada parada, en cada lágrima.

Hoy al mirar atrás, no reconozco a esa niña que vivía en un mundo al que no entendía.

Hoy aprendo día a día a quererme y que me quieran bien.

Sentada en el banco del tiempo, he aprendido que me queda mucho por aprender.

A dar importancia a lo importante,

a disfrutar de cada día como si fuera el último,

a saber  que la riqueza, el poder está en uno mismo.

Poder de sentimientos, apreciar cada uno de los momento, el hoy está aquí, mañana será mañana.

Sentada en el bano del tiempo,

Estoy aprendiendo a que me quieran como me tienen que querer,

Hoy en el banco del tiempo….

llegué y me instalé.

sentado

Ave fénix

 

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